El pasado sábado pude disfrutar de una jornada muy especial en los Premios Espiral, un evento que celebra la innovación en el ámbito educativo. Como jurado de estos premios durante años, siempre he visto cómo aportan un valor real a la educación, reconociendo proyectos que realmente marcan la diferencia en las aulas. Este año, además de formar parte del jurado, tuve la oportunidad de presentar mi propio proyecto, lo que hizo que la experiencia fuera aún más enriquecedora.
Presenté «ReflexIA: impulsando la autoevaluación y la mejora continua a través de la Inteligencia Artificial», una iniciativa financiada por la Universidad Internacional de Valencia y diseñada para integrar la inteligencia artificial (IA) de manera sencilla y efectiva en el proceso de evaluación educativa, siempre poniendo al alumno en el centro de su propio aprendizaje.

ReflexIA nace de la idea de que la inteligencia artificial puede ser una gran aliada para mejorar el aprendizaje de los estudiantes. Con este proyecto, la calificación deja de estar en primer plano para dar más importancia a la reflexión y al pensamiento crítico. En mi ponencia, expliqué cómo ReflexIA transforma las evaluaciones tradicionales, enfocándose en enriquecer el proceso de pensamiento del alumno y dándole mayor autonomía. Se les ofrece una herramienta que fomenta su independencia y su capacidad para reflexionar sobre su propio aprendizaje. Al fin y al cabo, la verdadera innovación está en cómo usamos la tecnología para mejorar el aprendizaje de manera real y significativa, tal como lo destacan los Premios Espiral.
Uno de los puntos más destacados de ReflexIA es lo fácil que se puede integrar en el aula. Sé que muchos docentes pueden sentirse intimidados ante la idea de incorporar nuevas tecnologías en sus clases. Por eso, ReflexIA está diseñada para ser fácil de implementar, sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.


Estar en los Premios Espiral siempre me recarga de energía. Este año, como siempre, pude reunirme con grandes compañeros, que ya son amigos, y conocer a otros que asistieron por primera vez. No solo se premian proyectos innovadores, sino que también es un espacio perfecto para compartir ideas y buenas prácticas con docentes que están comprometidos en transformar la educación. La calidad y variedad de los proyectos presentados muestran cuánto se esfuerzan los educadores por mejorar la enseñanza y adaptarse a las nuevas necesidades de los alumnos.
Además, quiero animar a todas las docentes y profesionales de la educación a que se tomen el tiempo para leer los proyectos premiados. Son una fuente de inspiración que puede transformar vuestras aulas y métodos de enseñanza. Cada proyecto presentado demuestra cómo la creatividad y la tecnología pueden unirse para crear soluciones educativas efectivas y significativas.

Mirando hacia el futuro, sigo comprometida con la misión de innovar en el ámbito educativo, buscando nuevas formas para enriquecer el proceso de enseñanza y aprendizaje. Invito a todas las interesadas en la innovación educativa a pensar en cómo podemos aprovechar las tecnologías emergentes para poner al estudiante en el corazón de nuestras estrategias pedagógicas, solo así podemos construir un futuro donde la educación no solo transmita conocimientos, sino que también inspire y dé herramientas a cada alumno para desarrollar todo su potencial.